Reapareciendo con popurrí de ideas

Entro de nuevo a mi blog, después de un tiempo. Todavía me inquieto al observar que la última entrada se titula navidad. Hace tiempo que la navidad quedó atrás. Vuelvo a dirigirme a  “entradas” para escribir una nueva, y veo los borradores que quedaron sin terminar y que no tiene sentido retomar ni publicar. Y esta vez espero que este pueda salir a la luz, que este llegue hasta el final. Lo que sé es que si no me pongo a escribir, si no empiezo el proceso, es imposible que llegue a término.

Estamos en Cuaresma, se acerca ya la Pascua. Quedan cerca los Ejercicios Espirituales, y los espero con gran emoción no exento de temor. El año pasado me fueron bien y fueron fructíferos, pero no por eso fueron en todo momento “fáciles” o placenteros. Esta vez la situación es otra, creo que he avanzado por el camino del “desierto” y el silencio, de la soledad. También he tenido más tiempo de oración ahora que estoy en el Noviciado. Como no he podido publicar los posts/entradas que quedaron en borradores, me da que esto es noticia ¡Ya soy Novicia! y estoy encantada de este gran paso. Volviendo al tema, parto de otra situación, pero a la vez está en contraposición un mayor conocimiento de la “noche oscura” pero ojalá pudiera decir que era como Santa Teresa, que viviéndola la amaba y permanecía tenaz.

Siento que el tiempo vuela, los días se suceden uno tras otro y casi sin darme cuenta la semana ha terminado. Ya llevo dos meses aquí, en Tenerife y la verdad es que estoy encantada. Me encanta el lugar, los lugareños y mis clases. Me encanta mi comunidad, las oportunidades que se me dan, y las sorpresas del día a día. Incluso me gusta esa rutina que poco a poco intento apreciar como “rutina habitada”. Me encanta los pasos pequeños pero significativos, ese intento (a veces logrado, otras no tanto) de salir de los formalismos y convertirlo en significativo, de dotarlo de sentido y de que sea una vivencia real. También, aunque a veces caiga en un cierto derrotismo, es esperanzador ver que mis pequeños fracasos son parte de un proceso, son camino de esperanza.

¡Es tanto por lo que puedo dar gracias cada noche! Eso no quita que hayan cosas que parece que en vez de avanzar vayan para atrás, cosas a mejorar y cosas que me producen frustración. Supongo que hay un yin y yang en todo, los aspectos negativos llevan a su plenitud los positivos. Es por eso que me quiero recordar a mi misma y a vosotros queridos lectores, que lo importante son las gafas que te pongas. Gafas de sol que lo oscurecen todo o gafas graduadas que te permitan enfocar y ver en full HD todas las maravillas y bellezas de la vida.

Gafas

Hace poquito me mandaron gafas y, aunque la graduación es bastante baja (no conozco la jerga oftalmológica), con ellas puestas ¡cambia el mundo! Lo veo con mucha más resolución. Ahora que he puesto esta metáfora de las gafas, intentaré acordarme cada vez que me ponga las gafas de ese enfoque positivo que me permita admirar la belleza que me rodea sin que ésta me sea indiferente.

Parece que he conseguido llegar al final… Esta entrada no tiene mucho contenido pero espero que la próxima no tarde en llegar. Hasta la próxima.

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Christmas

Christmas, Navidad. Me gusta el nombre en inglés; Christmas viene de Christ, Cristo, y Mas, de Mass, misa. La misa de cristo. También Navidad hace referencia a natividad y al nacimiento, pero de alguna forma la palabra inglesa es para mi mas explicita y significativa. Y es que una de las primeras cosas que me suelen venir a la mente al pensar en Navidad es ¡Bien, vacaciones! (Jeje supongo que serán vestigios de mi juventud y mi vida estudiantil.) No obstante, poco a poco va calando más en mi el significado real de lo que celebramos. Es cierto que Navidad son vacaciones, ambiente distendido, villancicos, reuniones familiares, buenas comilonas y regalos. Pero más importante aún, navidad es alegría y es esperanza. Navidad es nacimiento, es vida, es el cumplimiento de la mayor promesa, es confianza. Navidad es revivir la venida de Cristo, nuestro Salvador. Navidad es sencillez y humildad, la alegría inigualable de unos padres que se saben bendecidos con un tesoro, es esperanza de futuro. Navidad es el largo camino de los tres reyes, con fe guiados por una estrella. Es la primicia en manos de los pastores, un rey en un pesebre rodeado de gente humilde pero noble de corazón. Navidad es nuevo comienzo y nueva oportunidad para hacerle un huequecillo a Jesús en nuestro corazón y aclimatar ese pesebre propio para prepararlo para su llegada. Navidad es calidez en medio del frío invierno, estrellas iluminando nuestras tinieblas. Navidad es la dulzura de un bebé que se siente querido y protegido, inocencia pura que ignora las dificultades del camino por venir.

A una semana de Navidad, mi corazón goza y se alegra. Y en medio de los quehaceres diarios, intento tener presente el verdadero espíritu de la Navidad. Intento centrarme en lo esencial. Vivir la Navidad como la Buena Noticia, y preparar mi corazón para su llegada. Os deseo una feliz Navidad y que este año Jesús se os haga verdaderamente presente para que podamos compartir la mayor alegría que puede haber.

¡Feliz Navidad!

Waiting

So, a bit reluctantly, a bit relieved, a bit worried I start again my writing journey. It’s been a very long time since I last wrote. And as with everything else in my life, beginnings are difficult. That is, beginnings which involve fulfilling my expectations, and quite high ones I feel I must say. Self disappointment is one of the things I find most difficult to cope with and therefore I tend to keep delaying things waiting for the perfect moment, the perfect idea or inspiration… But here I am, just jumping into the pool with a “key word” which is good, even though there have been better which I’ve rejected.

Today’s prompt was “waiting“. I feel like my whole life right now is in a waiting mode, and I want to turn down that switch asap. I’m waiting for the time to pass. Waiting for things to just fall from the sky. Waiting for answers without really searching for them. Waiting for everything to get in its place… Waiting for my life to regain sense.

One of the golden rules of physics is that without an external force, without a change in the environment, the object remains at rest. Other philosophers also have stated that unless you change something, the outcome will remain the same. Therefore, same applies to my life. Wanna see changes? Then do something to achieve!

I guess… Right now I’m lacking motivation and I’m “happy enough” just going along and waiting for who knows what. I mean, theoretically, there’s no problem at all. And that’s precisely the problem. If it was just a matter of facts and reasons, it’s easy to sort it out, search for a hook or even just choose and decide if the problem is a lack of a clear and specific goal. But how do you fight against this feeling of unease and passiveness. How to reach the point where mind and heart are one and in harmony, together. That’s where it gets tricky. Same thing which used to make my heart leap now arises in me just mere indifference.

Time’s up. As I arrive to my destination, I flip to the next page and activity, and all this mess is swept into a dark corner deep into my mind. To stay there hidden and overlooked until I manage to find the next good moment to return back to it… Today’s dream challenge is to manage to be more focused and the real and specific challenge is to find one thing to be grateful for at least once every hour during this week.

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Chaos

inline-the-company-chaos-you-dont-know-youre-creatingTo be truthful, lately I’ve started a few posts… Which led to nothing. I do want to write, and it feels like I’m in a mood and situation worth writing, but somehow inspiration just keeps missing me. To deal with it, I feel like starting something new. Some minutes ago I stumbled with the daily prompts, why not? I’m going to give it a try. Today’s word is Chaos, it’s interesting… I like it because it doesn’t just shout to me one specific answer or focus, yet it does moves me and and resonates in me, so let’s see what we can get out of it.

Chaos, disorder, diversity… And yet uniqueness, creativity, art & beauty. A little chaos is good, it is spontaneity, liberty, it’s everything being able to be itself, to follow it’s own way and path regardless of the rest. Chaos is a call to live, to enjoy, to release the chains and burden of everyday and let everything turn out as it wills.

But, on the other hand, chaos is also insecurity, very broad and imprecise, it’s loosing the North.

Actually, why going into this list? Isn’t this supposed to be my life, my reality… In other words, myself. I have to stay truthful. I have to remain “see-through” and keep it personal and write about what really is important to me and not just stating the Shopping-list. There’s this word that came to my mind when writing this adjectives. Remain pure… But I don’t really know if I’m pure, Oh! I’m not saying I’m not good, it’s just that I think that “pureness” is stained with some darkness. Nothing to fear though, it’s part of who we all are. And If you have seen no darkness in you maybe it is because you haven’t searched as good as you can, but trust me when I say I don’t blame you. Anyway, I got distracted again, not that I’m surprised but I better get going with what is important.

So, Chaos… What does it bring intro your mind? Well, I know what troubles me. Chaos in my mind, Chaos in my thoughts. I mean, even this post is a bit chaotic and I’m wondering how I’m going to get something useful out of it. Anyway, I lost it again. So I was thinking that my mind tends to juggle with this so many thoughts and ideas, some I want to brush away, some I really try not to forget, but it’s this continuous jabbering in my head which gets me from focusing and getting something efficiently done and over with or these good ideas which die on the way and the whole lot of trash that goes out my mouth before I’ve had time to develop and nourish it. It stinks sometimes.

But, you know what’s the hardest for me? This chaotic mind is addictive, I thrive for new thoughts and experiences, can’t focus on the same thing for long… And here it goes, I get extremely bored without my continuous stimulus. And that troubles me, it does because I can’t be still and quiet during prayer time, because I feel wrong about it and want to be able to stay still and and lower the rhythm of all that’s going on in my head. There’s chaos in my mind and life when thousands of stimulating things compete against my responsibilities and what I must do.

Know what? My major chaos has to do with the diversity, quantity, speed and lack of organisation of my thoughts. But what’s also difficult is, when this which I’m addicted to, is replaced with numbness and lack of words. Short anecdote of my life is that I was crowned parrot at the end of high school and it wasn’t a surprise, I was even proud of it. It’s a part of who I am, all that speaking, and therefore it startles me when I go all “numb” I’ve got nothing to say or nothing to pray about. I even know a topic and have people to pray for, but a “you know what to do Lord” will do and that’s it.

It’s getting late and I feel I’m starting to ramble again so I might just leave it here. Also, It’s past midnight now so It’s actually yesterday’s prompt but oh well, it will do.

Salmo de acción de gracias

Acción de gracias por la gracia de la vocación

Te ensalzo, mi Dios, porque has dotado mi vida de sentido
y me llamaste a ti, a una vida de alegría compartida.
Señor, tú me has concedido un nuevo renacer,
sacándome del mundo frívolo y gris, para llevarme a morar en ti.

Escuchad todos al Dios que con iniciativa os tiende la mano,
Proclamad su grandeza y misericordia, pues Él es la verdadera Vida.
Alabado su nombre sobre todo nombre, Él que es único nos hizo únicos,
a cada uno lo llamó por su nombre, lo conoce y lo ama.

Eres mi roca, mi salvador, en mis tormentas caminas sobre el agua
Cuando vacilo, tú me tiendes la mano y me acercas a ti.
Pastor que cuida de sus ovejas, eterna es tu misericordia.
Nuestra culpa no nos pierde, corres a nosotros con los brazos abiertos.

Siendo de condición divina, se despojó de sí mismo,
tomando condición de esclavo; pues su reino es el de los pequeños.
En mi pequeñez, su grandeza, en mi tribulación, su ayuda.
Me diste el mayor regalo, a ti mismo, tu amor, la Vida verdadera.

Cantad todos palabras de agradecimiento y alabanza,
pues nuestro Dios es un Dios bueno que nos cuida y nos protege.
No te olvides Señor de mí, no me ocultes tu Palabra,
te busco encarecidamente, cólmame de tu paz.

Carolina

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La frustración de la auto-exigencia

Desde hace un tiempo catalogué mis habilidades en fortalezas o flaquezas, o en oportunidades en vías de desarrollo.También suelo catalogar las cosas en sencillas, complicadas (pero retos y por tanto agradables), bastante complicadas (conllevan dificultad para empezar por miedo al fracaso) e imposibles. Sé que no es un sistema muy eficaz porque implica ponerme barreras a mi misma; por suerte, hay una cierta flexibilidad (por ejemplo, el canto pasó de imposible a oportunidad, a pesar de lo que yo a veces diga o otros piensen).

Pero este sistema tiene una gran pega, además de lo más obvio que es que lo catalogado como imposible nunca llego a realizarlo pues ya desde el principio me doy por vencida. Por ejemplo, creo que parte de mi gran ineptitud para todo lo artístico deriva de la falta de práctica y por ende falta de aprendizaje, que hace que mi inicial flaqueza y ausencia de aptitudes se mantenga como tal. Esta gran pega es una que he vivido hoy mismo. Una vez tengo algo catalogado como sencillo… ¿Cómo aceptar que no salga bien? El fracaso es inaceptable. Ahí está, el sentimiento de ineptitud, de “tonta”, de fracaso… Espero lo mejor de lo mejor de lo que está en ese “sencillo”, espero dificultad pero éxito de lo complicadito. Y cuando lo sencillo reiteradamente no sale es cuando viene la humillación y la frustración. Estas son las pegas de las expectativas.

Y yo me pregunto… ¿Y si debo cambiar los catalogos según los que lo clasifico todo? Pero, lo que me preocupa, ¿a que se debe que lo que racionalmente parece sencillo, no lo sea? Y entran en juego millones de cosas, entre ellas los nervios. Nunca fui una persona de las que se ponen nerviosas, y ni me gusta ni un ápice. No tiene sentido, no hay por que ponerse nervioso, es de lo más sencillo y ni siquiera tiene repercusión… Y sin embargo ahí están sin nada que yo pueda hacer al respecto. No tiene sentido, pero una vez más está obstruido el canal que lleva de la cabeza al corazón/la sensibilidad. Está bien, sigue pareciéndome sinsentido, pero lo acepto. Tal vez aceptando los nervios y los errores estos no los acentuarían y dejaría de formarse el efecto bola de nieve… Tal vez. amargado

Me pregunto que hace de lo fácil fácil, por qué le doy tanta importancia a algo tan insignificante, como influye la percepción en el desenlace… Me pregunto por qué en el momento clave incluso las seguridades peligran (Se me olvida el Padrenuestro)… ¿Qué debo hacer para recuperar el control? Quizás la clave está en ni siquiera buscarlo, en dejar que sea un día del montón, como todos esos en los que todo transcurre sin tropiezos. Con tiempo preparar lo necesario, y a partir de ahí simplemente dejar que fluya y el río siga su cauce.

La autoexigencia es buena cuando me conduce a dar lo mejor de mi y a mejorar, no cuando me lleva a la frustración y a la impotencia.

Lo que hoy fue obstáculo, voy a convertirlo mañana en oportunidad de mejora. Tengo una semana para ello 😉

Contrastes y soluciones, la importancia del camino definido

A veces tengo la impresión de que el tiempo no avanza. Parece que me moviera a través de una atmósfera densa, como si el aire fuera gelatina. No avanza y sin embargo al final del día me encuentro con que el día entero ha pasado…volando.

Que bonitos se ven mis objetivos en mi mente; he construido castillos en el aire… Al final del día se desmoronan y quedan en nada. No comprendo.

A veces me siento nerviosa, inquieta, con un súbito “boost” de energía, es la manera como mi cuerpo reacciona ante algo que me ocurre a diario, el aburrimiento. Esta “falsa energía” y actividad degenera en pasividad, apatía y pesadez, cansancio.

Muchas veces me encuentro con este “aburrimiento”. Estas ganas de que el tiempo pase mas rápido, de pasar a lo siguiente, de cambiar… ¿En busca de estímulos quizás?

No lo sé. Generalmente este aburrimiento se manifiesta durante el rezo del Rosario, cuando voy en tren y el móvil se me ha quedado sin batería y ni puedo sepultar mi aburrimiento bajo la música o tontos jueguecitos. Y lo peor es que al yo ser ya consciente de esto me había propuesto convertir estos momentos de aburrimiento en momentos de oración y diálogo con el Señor. Pero no estoy cumpliendo.

De modo que sí, inactividad y aburrimiento. Entonces, ¿cómo puede ser que llegue al final del día y me quede con todo lo que me faltó por hacer?

Me avergüenza decirlo pero creo que el león se convirtió en gatito. He perdido el valor. ¿Miedo a fallar? ¿Miedo al fracaso? Siempre lo achaqué a que no tenia una buena organización del tiempo y las prioridades, pero creo que la causa principal es otra. Atrás quedó esa seguridad que lo encubría todo. Atrás dejé la filosofía de que nada era fracaso, todo aprendizaje. Echo en falta el desparpajo y las ganas de intentarlo aún sabiendo que no sé nada al respecto, que está todo por aprender pero que el “ensayo y error” todo lo solucionan. Si las cosas no salían no pasaba nada, había investigado un camino, aprendido de él y quedaban muchos otros por descubrir, todos interesantes. ¿Dónde quedó esa seguridad que todo lo dominaba y solía salirse con la suya?

Y ahora aquí me encuentro, incapaz de echarle sal a las patatas fritas por miedo a que queden saladas. Preguntando cada menudez no vaya a ser que no sea lo que los otros esperan. Temiendo empezar el problema de física no vaya a ser que no sea esa la forma de solucionarlo… ¿No era esa la gracia? ¿No es eso lo que yo amaba de la física y las matemáticas? Los enigmas, las posibilidades, el reto que suponían…

Y yo que no sé por donde empezar a estudiar. Con miedo a enfrentarme a lo difícil. Lo peor es que una vez empiezo me emociono y no quiero detenerme. Pero ¡qué difícil es empezar!

Mis castillos en el aire… ¿Cuál es la solución? En realidad es sencillo. Trazar un plan de juego. Darme un inicio, ayudarme en ese empujoncito inicial, pues el “continuar” para mí es sencillo. Tan solo debe darme ese punto de partida, marcar no sólo los objetivos sino también la trayectoria a seguir.  Como esa coletilla que encabeza todos mis oraciones y gran parte de mis reflexiones; dos palabras y un formato, un estilo y estoy lista para empezar, sin titubear pues sé que debo hacer a continuación.

Quizás así consiga evitar esa “gelatina” y ese “volando”. Planear, actuar. Sin miedo a las pausas, los silencios, la inactividad puesto que sé que habrá ese otro momento de actuar, sin dilación ni pérdida de tiempo. Equilibrio entre el hacer y el dejar reposar. Sin desperdiciar el tiempo de actuar ni sentirme culpable al parar y conectar en otras cosas. Al final todo es cuestión de eso, equilibro. Para ello debo sacar y darle brillo a mis herramientas, forjar la metodología y desbrozar el camino que me lleve del soñar el castillo, a poder construirlo y hacerlo real.

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