Historia que se construye

“I have not come to remove but to fulfill them [the Law and the Prophets]” Mt 5, 17.

La historia tiene su forma de crecer y evolucionar. Si bien en Godly Play nos preguntamos si el tiempo puede ser circular en vez de lineal, en occidente pensamos en la historia más bien como una línea de tiempo, que avanza de izquierda a derecha, aunque pueda tener varias capas de cosas que ocurren simultáneamente en distintos planos (a nivel económico, político, social… O en distintos lugares… pues aunque el Covid-19 es cosa global, generalmente los acontecimientos son particulares de cada zona). Lo que es seguro, en todo caso, es que la historia no tiene hojas en blanco, ni “vuelta a la casilla de partida”, ni “borrón y cuenta nueva”. La historia es una sucesión de acontecimientos que se dan uno tras otro, y si bien es cierto que sí hay difuminados y transiciones, siempre lo que sucede está asentado sobre lo que precede. Por eso, hoy al ver que Jesús no viene a abolir la Ley y los Profetas, sino a llevarlos a cumplimiento, me he dado cuenta de la inconsciencia de pretender que cada día sea una cuenta nueva, como si nada de lo anterior valiera, como si pudiera borrar todo lo que ha pasado hasta ahora. No. Todo acto tiene sus consecuencias, y toda decisión va configurándome como persona y tiene efectos que persisten. Lo que hoy acontezca tendrá sus consecuencias, y tengo que hacerme cargo de ellas. Y lo que hoy sucede, es (en parte) por lo que pasó ayer, y por como día a día he ido actuando. Pues las tendencias se crean y afianzan con el tiempo, y por eso las rutinas y hábitos son importantes. El tiempo puede ser mi aliado. La Ley y los Profetas de alguna manera se estaba quedando caduco… Pero no era cuestión de abolir sino de reformar, de llevar a plenitud.

Entonces, ¿Cómo proceder? Lo primero, creo yo, es idear un mapa de situación. Quién soy, hoy, y dónde estoy. Y desde ahí, quién quiero ser mañana. Debo empezar por conocerme y reconocerme, por asimilar lo que encuentre, con esperanza. Desde ahí partir, sin tacharlo y querer empezar de nuevo, sino tomando eso como punto de partida. Veré que nada es tan negro como muchas veces lo veo, que aunque hayan números en rojo, habrán otros en verde (y esto ya merece el no empezar de cero). Si algo está en -5, más conviene procurar el -4 o el -3 que pretender convertirlo de una en 0 y encontrarme de nuevo en el -5. Step by step.

La Ley y los Profetas eran un sinfín de pequeños preceptos y detalles. Y cuánta verdad y sabiduría entrañan ese cuidado de los detalles. Los detalles importan. Los pequeños gestos construyen grandes obras. Ya sea ese “fiel en lo pequeño fiel en lo grande”, o ese “construir un muro ladrillo a ladrillo”, la verdad es que la historia son un conjunto de pequeñas acciones, pequeñas rutinas, pequeñas decisiones… Que, como el aleteo de una mariposa genera una tempestad, así también la historia la componen pequeños bits, pequeños ladrillos, esos detalles que a veces por insignificantes desecho como si tal cosa.

Ayer, hoy y mañana… conectados. Lo que fui me vale, cuenta, para quien seré. Avanzamos.

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