Dos años como novicia

IMG_0031.jpeg

Hoy hace dos años que soy novicia. Hoy hace dos años que respondí, de nuevo, a tu llamada de amor. Entré al noviciado esperando un tiempo de intensidad, de escucha y de aprendizaje, de silencio y de oración, de profundizar y de hacer mi casa más hogareña (en los dos sentidos, hacerme más a Nazaret y hacerte hueco en mí). Me iba de Barcelona al encuentro de nuevas tierras, en las que descubriría a gente nueva y hasta otra manera de vivir. Era consciente de empezar un camino, aunque a la vez era prolongación del anterior, fidelidad a ese primer sí que iría renovando en adelante. Un sí que se va matizando y profundizando, que abarca cada vez más, del que he ido descubriendo la fuerza y he ido reconociendo que tiene más de don que de mérito. Recuerdo gratitud, expectativa y ganas. Un cierto temor tamizado por confianza. Ganas de entregarme y de vivir la experiencia completa y en profundidad.

Señor, estos dos años han sido años de camino, de avance (también con sus momentos de retroceso), de movimiento. De descubrirme y de descubrirte, de perderme y de (aparentemente) perderte. Me he desviado del camino, para descubrirte como ese Padre que espera a su hijo pródigo, como Padre de misericordia y ternura. Y, simultáneamente, descubrirme pequeña y necesitada de humildad, y de ti. Lo bonito es que según iba descubriendo la oscuridad en mí, iba entendiendo (aunque no siempre de buenas a primeras) lo que decía San Pablo de tu fuerza en mi debilidad, de que cuando yo soy pequeña entonces tú eres grande. Dos años en los que me has llevado de la mano mientras iba descubriendo como seguirte, como escucharte y como ponerme en tus manos (y me iba dando cuenta que también esto es don, y hay que pedirlo, pues sola nada puedo).

Y me doy cuenta que no te estoy escribiendo con fluidez, pues todo brota a borbotones y los sentimientos se mezclan con los recuerdos y estos con aprendizajes… Y es un cacao como lo es la vida misma. Y en medio de ese cacao estás tú, siempre el mismo y a la vez siempre cambiante. El inmutable con muchos rostros.

El noviciado ha sido tiempo de exponer el corazón, de derribar barreras y armaduras, de dejarme tocar… y dejarme doler. De dejar entrar al otro en mi vida y hacer de sus dolores y preocupaciones los míos, como también compartía su alegría. Tiempo de descubrir mis dones (aunque esto a veces se me ha hecho más difícil) junto con mis limitaciones, y tratar de poner las primeras al servicio de los demás y entregarte las segundas reconociéndolas como mías mientras me prometía que no dejaría de luchar por pulirlas. En estos dos años me ha mordido la soledad… Tu (aparente) ausencia… Pero he descubierto también la comunión, los lazos más profundos y que llenan más que el mero tener a alguien al lado. He encontrado la plenitud y la felicidad auténtica. He descubierto nuevos lugares, tanto en el exterior como en el interior, y me he emocionado, he disfrutado, y he soñado.

He conectado con el Cantar de los cantares, y he hecho mías las penas y gritos de incomprensión de salmos y profetas. Estos dos años me han acrisolado, aunque soy consciente de que aún falta camino por recorrer, que la vida entera es camino. He descubierto también que, aunque estés siempre, cuando no te siento te haces presente en las mediaciones que pones en mi vida, pues en todo este tiempo nunca me ha faltado una mano amiga cuando he levantado la mirada de mi ombligo para pedir ayuda. Me ha sorprendido la bondad de la gente… una y otra vez me encontraba parpadeando frente a mensajes inesperados, de apoyo, cariño y cercanía. También he descubierto la vileza, y que el mal está más cerca de lo que jamás pensé (pero he optado por seguir amando, seguir confiando, por buscar siempre el blanco pues nadie es solo negro ni solo blanco, somos grises y siempre hay algo de blanco en las personas… Prefiero ser ingenua y que me la peguen a pasar por la vida recelando de todos). Hay situaciones en las que me he visto impotente y no puedo sino dar gracias por la fe, pues aún cuando me parece que no hay nada que yo pueda hacer, siempre puedo rezar, alzar la mirada y ponerlo en tus manos sabiendo que tus planes siempre son buenos y que quieres lo mejor para cada uno de tus hijos, aún cuando a nosotros nos resulte incomprensible en el momento. También he descubierto que tú tienes tus tiempos, que no por madrugar amanece más temprano, y que cada uno tiene su proceso y nunca es tarde si la dicha es buena (ya me entiendes, no estoy diciendo que eso sea excusa para postergar el estudio… que nos conocemos). También me he visto con tantísimas oportunidades en este tiempo de noviciado y de formanda en general que la gratitud es inmensa y quiero aprovechar bien cada una de ellas, sabiendo que estoy invirtiendo en el futuro (M. Cecilia nos ha contado muchas veces sobre ese sacerdote que decía que se imaginaba a sus futuros estudiantes o fieles de su parroquia, no recuerdo bien, pidiéndole que se preparara bien para cuando le tocara el momento de guiarlos).

En este tiempo de noviciado he tenido la ocasión de conocer más en profundidad a otras formandas de diferente procedencia, así como a hacer camino junto a otras novicias. He vivido entradas y salidas (y de lejos también alguna primera profesión), y he estado en varias misas exequiales. Cada vez valoro más que lo primordial son las personas y cómo éstas influyen en la vida de uno, todas han dejado testimonio, huellas en mí, de todas hay algo que aprender.

Se me acaba el tiempo, tendremos que retomarlo en otro momento. Me queda decirte gracias, Señor, por estos años de noviciado, en los que espero haber crecido en estatura, sabiduría y gracia, en Nazaret. Gracias por llamarme, por escogerme, por amarme sin medida. Quiero, en la medida de mis posibilidades, corresponderte. Te quiero.

Yours always,

Carolina.

29/01/19 8:30am

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s