Archivos Mensuales: febrero 2016

Esperanza Cuaresmal

La luna de miel no dura eternamente. Tampoco el enamoramiento apasionado y flamante, o eso tengo entendido. Sin embargo, mis padres llevan muchísimos años felizmente casados, y nadie podría discutir que se quieren como locos. Sí, es una apertura algo extraña. ¿De que estoy hablando exactamente?

Creo que estoy en un momento emocionalmente pasivo, al menos en parte. No sé bien cuando empezó o cuanto lleva, solo sé que ha sido tan progresivo que lo pasé por alto. Ya no arde tan alta la llama de la pasión, ya no siento ese amor abrasador que te deja sin palabras. De alguna manera estoy ante la luna, todavía preciosa y prometiendo intimidad, pero ha perdido parte de la calidez. Podría aplicarlo a todos los ámbitos, no solo espiritual sino también la pasión por la carrera, los hobbies, amigos y todo.

No es nada trágico, sigo feliz. Pero de alguna manera me siento entumecida. No sé, es Cuaresma, y actualmente estoy pasando por una conversión y autoconocimiento que no es precisamente lo más precioso e idílico del mundo. Aunque tiene su punto. Ante mi pequeñez, su grandeza. Pero por alguna razón, sé de Su amor pero me falta sentirlo, creérmelo y vivirlo.

En Taizé tuve toda una revelación sobre la intensidad, el sentir y el vivir, el forzar o el esperar “más”. Creo que es hora de aplicarlo. El problema es el de siempre. ¿Cómo pasarlo de lo nocional a lo emocional o vivencial?

Allí descubrí, o más bien redescubrí, el silencio. Pero vuelve el “aburrimiento”, el no saber que decir (y temer eso) y el querer llenar esos espacios con canciones o libros, absorbiendo en vez de dejar fluir hacia afuera.

Es más difícil porque me falta esa llama que me daba fuerza y vida. Pero guardo la esperanza. Aún cuando me falta ese Amor, esa Pasión y Plenitud, sé que volverá. El enamoramiento o la pasión inicial pueden consumirse, pero eso vivido es tan potente que no te deja indiferente. Sé que, aún en este “entumecimiento”, debajo quedan vestigios de lo que fue y promesas de lo que vendrá. El enamoramiento pasa pero el amor permanece.

Mis padres tienen algo que va mucho mas allá de la pasión enamorada de los recién casados. Es algo forjado con el tiempo, la convivencia, la superación de las dificultades… Y eso es algo que no desaparece jamás. Por eso sé que todo irá bien. Que aún en la aridez de este desierto sigo luchando. Sigo en el buen camino. Y en cuanto a la uni, estoy emocionada por la nueva oportunidad y centrada en llevarlo al día. Quizás no enamorada como el primer día, pero estoy comprometida y le pongo ganas; me gusta.

Con todo se gana. Ya he vivido desiertos y aridez antes, y he sobrevivido y salido mas fuerte que nunca. No tengo miedo. Pero quiero reconocer donde estoy y hacia donde voy.

Anuncios

Have you got a minute?

Interesting post on how we shield ourselves by being “too busy”, never giving us time to think, reflect, relax and pray. I relate to it profoundly. Now on lent I’m going to make a compromise to share time of real value on nourishing my relationship with God. Every time I start to feel bored and run to music, games or whatever, I will instead spend that time on prayer or meditation.

ThoseGodMoments

DSCN0294

I don’t know about you, but there is only a small window of opportunity to get my mums full and undivided attention. For example, never tell her something important:

Ver la entrada original 524 palabras más

Cuaresma

Cuaresma es tiempo de conversión, de preparar el camino hacia la Pascua. Para mí, esta es una Cuaresma especial. Es mi primera Cuaresma en esta nueva vida, y quiero vivirla en profundidad. Tras un tiempo de descanso que me ha proporcionado muchas oportunidades y otros aprendizajes, mañana empieza de nuevo “lo cotidiano” y eso es algo que me absorbe mucho tiempo. En un primer momento iba a decir que me preocupa que al tener menos tiempo no le dedique tanto tiempo a vivir la Cuaresma intensamente, pero me alegra ponerlo por escrito porque así me he dado cuenta de que es una falacia. Sí, la Cuaresma es tiempo de desierto, sí son precisos momentos de reflexión y desconexión; pero no, no puedo vivirla siempre desconectada porque no sacaría provecho alguno. La gracia de esta Cuaresma es vivirla intensamente a través de mis quehaceres diarios. Es desde la misión que debo vivirla, en ella que tengo que hacerla presente.  Desde ella analizar y en ella aplicarla. De modo que no, no me preocupa empezar de nuevo. Estoy animada, ilusionada y con ganas de dar lo mejor y vivir cada momento como corresponde.

Esta Cuaresma voy a procurar vivirla dotando a todo de Sentido. En el pasado había hecho algún que otro sacrificio, que bien me sentía dejando el chocolate, ¡estaba consiguiendo superar un reto que consideraba casi imposible! Sin embargo, ahora hecho la cabeza atrás y me río sutilmente.  Vaya un egocentrismo, no hice sino mejorar la imagen que ya tenía de mi misma. Pero esta vez es diferente. Ahora sé por que lo hago, ahora es un fin mayor, aprendo una lección de todo esto, por pequeña que sea.

Hace un par de días hice un descubrimiento. No uno cualquiera, uno de esos que te abre los ojos y dices “hasta ahora era un antes y ahora habrá un después, es hora de actuar y cambiar las cosas”. No voy a extenderme mucho en ello, simplemente lo dejaré en que súbitamente fui consciente de mi pequeñez y de mi condición de imperfecta pecadora. Calló en mi como un cubo de agua helada. Pero no tuve miedo, es más, ni siquiera me sentí tan mal como otras veces con mucho menos. Más bien me inundó la paz y la consciencia de la misericordia de Dios para conmigo. Cuantas veces no habré leído y oído que para ser misericordioso tenías que haber vivido la misericordia de Dios y yo que me daba por aludida y creía conocer el grado exacto de esta. Cuan equivocada estaba. Ahora la viví con creces, pero reconozco desconocer el grado pues estoy segura que volverá a sorprenderme más adelante, cuando esté preparada. Sintiéndome bien chiquita y admirandome de su grandeza y amor tomé una decisión. Últimamente estaba haciendo un buen trabajo de conocimiento personal y había descubierto… O más bien aceptado muchas de mis “imperfecciones” pero me di cuenta de que hasta ahora las había reconocido y aceptado pero ¡no me había movido para corregirlas! O al menos no lo había dado todo. Descubrí sin saberlo el paso siguiente en el camino de conversión. Hoy descubrí que la primera etapa era el “examen de conciencia”, seguido del “dolor de corazón” y en tercer lugar propósito de enmienda. A mi me faltaba esa etapa. A continuación seguirá también aceptar y recibir el perdón y salvación.

De modo que en esas estoy. Intentándolo. Es cierto que esa noche me propuse un cambio como también lo es que uno no consigue cambiar totalmente de la noche a la mañana. A veces me olvido. A veces me equivoco y vuelvo a caer en las mismas. Pero lo importante es que ahora sí lo estoy intentando.

A mi parecer he iniciado la Cuaresma bien, animada y con ganas de esa auténtica conversión. Preparandome para la Pascua y activamente buscando el rostro misericordioso de Dios Padre.